Este grupo surgió de la necesidad de escapar, o tratar de encontrar un camino alternativo a las opciones que nos muestra esta sociedad para quienes nacemos con una veta artística.
Crecimos con la idea del “no se puede”, y día a día vemos y escuchamos personas que aseguran que no hay futuro para quienes hacen lo que les gusta. Nacimos con el credo del trabajo duro y el esfuerzo para ganar el pan, y llegamos a negar lo que realmente sentimos en el corazón. Muchas veces por necesidad económica, desconfianza, o en el peor de los casos, inercia.
La gente parece estar preparada para agachar el lomo toda su vida y recibir órdenes. En todos los ámbitos sociales las redes están tendidas para la sumisión y el fracaso prematuro. Las ideas mueren mucho antes de que nazcan, y se apilan en el basurero de la frustración, el que nos lleva a trabajar en un lugar miserable, por un sueldo indigno, y soportando el trato de pseudo - autoridades. El miedo de hacer el ridículo y morirnos de hambre nos corta la inspiración de raíz, y decimos inspiración en el sentido más amplio de la palabra.
Lamentablemente, los “afortunados” que se dedican al arte son también parte del sistema, y muchas veces funcionan como agentes de desinformación. Mienten al decir que es muy difícil llegar y que “en este país no se puede vivir de eso”. Es absurdo pensar algo así, ya que las personas siempre van a tener la necesidad de distraerse o conmoverse, ya sea con un libro, una película, un cuadro, o un disco. El gusto artístico
no distingue entre primer y tercer mundo.
Mienten cuando afirman que la industria editorial está muerta, mientras cualquier mediocre vende miles de libros; mienten cuando juran que es imposible filmar una película, mientras se otorgan subsidios a directores siervos del INCAA que siempre resultan en fracasos; mienten cuando aseguran que la música no rinde, mientras siguen apareciendo banditas apadrinadas por productores que sólo piensan en la moda y en vender.
Queremos construir una usina de nuevos nombres, darle una bocanada de aire fresco a lo que sería el “ambiente” cultural en Argentina, actualmente al mando de un grupo de snobs que deciden quién es lo más y quien lo menos. La única traba real que existe es la falta de promoción. Miles de talentos se pierden en la nada sólo porque nadie supo de su existencia. Estamos convencidos que mediante este grupo nos podemos apoyar mutuamente, y funcionar como un verdadero centro cultural itinerante.
Nuestra idea es organizar eventos multiartísticos o temáticos que permitan difundir las obras y creadores que participen. La idea no es recaudar mucho dinero, sólo hacernos conocer y además transmitir un mensaje de respeto mutuo, búsqueda, y vanguardia creativa. El error de las fundaciones y centros culturales es que focalizan sus proyectos en una determinada clase social y pensamiento. La cultura es y forma parte del pueblo, muchas veces menospreciado y bastardeado por quienes nos hacen creer que la masa popular consume sólo basura. No es que existan determinados productos “comerciales”, sólo depende de quién los etiquete.
Es imposible no pensar en esta propuesta como una utopía, inclusive quien escribe esto por momentos lo piensa, pero hay una realidad y es que muchísimas personas necesitan expresarse y no saben cómo hacerlo. Si muchas de esas personas nos conociéramos, ¿No sería un poco más fácil?.